¿Cómo enfrentar nuestra dualidad de luz y sombra?
¿Adivina qué? Hasta esa persona que admiras un montón y que parece un angel caído del cielo que no rompe ni un plato es un ser humano dual que diariamente se esfuerza por regular el porcentaje de luz y sombra con el que se presenta al mundo.
Tod@s tenemos la capacidad de ser luz y ser sombra en la misma proporción… Y sí, yo sé que da miedo saber que está en nuestras manos esa responsabilidad de gestionar hacia qué lado inclinamos la jugada… Pero creo que hay un par de cosas que necesitamos aclarar:
- Vivir culpándonos por seguir en el eterno proceso de aprender a gestionar la dualidad que nos conforma (luz y sombra) no es sostenible.
- La dualidad que existe dentro de ti no tiene como objetivo hacerte la vida imposible, tiene como objetivo mantenerte viv@ y a salvo.
- La luz no es buena y la sombra no es mala. Simplemente SON. Existen. Ambas forman parte de ti y no, no hay que “erradicar” lo que “brilla menos”... Más bien, hay que aprender a “sacarle brillo” al paquete completo.
Si te soy muy sincera, por demasiado tiempo he vivido peleada con mi capacidad de ser la persona que me enorgullece: linda, amorosa, detallista, paciente, resolutiva… Y me he avergonzado de tener una contraparte que “según yo” anulaba todo lo que socialmente se considera positivo de mí...
Pero hace poco, después de salir de meses de conflicto alrededor de un tema particular que otro día les cuento con más calmita… Llegue a la conclusión de que “mi sombra” no se merecía ser tratada como una apestada, sino que es digna de todo mi respeto porque me ha mantenido viva y me ha protegido cuando “la luminosidad” no ha sabido qué hacer.
Creo que a lo que me refiero es que tu sombra si bien no es quien debería estar piloteando tu vida (o #quiensabe, eso tú lo decides 😂), tu sombra es el espejo al revés de todo lo bueno que ya eres y su función es a toda costa asegurar tu supervivencia en este plano…
¿Qué pasaría si en vez de ver a tu sombra como la bruja malvada del cuento, la vieras como una niña pequeña a la que hay que explicarle que - todo está bien- y que en vez de “gritar-correr-empujar con el martillo en la mano”, hay otras medidas más civilizadas que se pueden poner en práctica en esta vida?
Explicado lo anterior de forma breve, se vería como algo así:
La solución a la dualidad NO es:
- Culparte por lo que vive en ti.
- Evadir tu sombra y hacer de cuenta que no existe…
- Fingir que sólo eres tu lado luminoso.
La verdadera solución a nuestra dualidad es:
Entender de dónde viene esa sombra, cómo nació, qué la mantiene viva, qué circunstancias la alimentan… Y lo más importante:
¿Porqué se hace presente? → ¿De qué nos intenta proteger?
Porque ahí, justo ahí está la clave para calmarla, auto-regularnos y aprender a hacer las cosas desde un lugar distinto.
Básicamente, cuando tú entiendes que tu sombra no es un monstruo que te quiere chingar, sino que nació con una finalidad y te ha ayudado a sobrevivir y eliges hacer las paces con que eso también vive dentro de ti y aceptas que tienes la misma capacidad de ser luz que ser sombra… Ahí puede empezar a negociar con ella. No antes.
Nuestro reto de por vida es aprender a auto-regularnos, pero podemos elegir hacerlo desde el sufrimiento y la no aceptación, o desde el amor propio… ¿Cuál escoges?
- Mich, CCO de LMDC
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44 comentarios
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Me encantó el artículo, muchas gracias. Asimismo, atinado en muchos sentidos por los cuales atravieso en este momento de mi vida. Gracias, gracias, gracias.
Mitzi, el 10 de Abril del 2023. el
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Me encantó el artículo, muchas gracias. Asimismo, atinado en muchos sentidos por los cuales atravieso en este momento de mi vida. Gracias, gracias, gracias.
Mitzi el
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Le parece excelente esta reflexión.
Milena el
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Perfecto
Milena el
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Excelente. Es un punto de vista raramente expuesto. La mayoría de nosotros no lo hemos considerado. Espero que los que lo hayan leído lo integren y lo apliquen
Jose Antonio el
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Amo recibir sus correos y todo lo que contienen, muchas gracias y saludos desde Argentina
Natalia el